Imagina que dos personas se conocen detrás de una barra en el corazón de Sevilla. Él, Álvaro Méndez, bartender curtido en la coctelería de autor; ella, Lucía Carrión, cocinera y creativa digital con la mente puesta en la inteligencia artificial. Entre turnos, hielo y conversaciones infinitas, descubren que la tecnología también puede tener sabor. De esa chispa nace Alquimia, un laboratorio líquido donde la mixología premium se cruza con la innovación. Un espacio para beber, aprender y experimentar, pensado tanto para el cliente curioso como para bartenders inquietos.